El pasado 17 de mayo se conmemoró el día internacional contra la Homo, Bi y Transfobia. Este día fue escogido porque un día como ése, pero en 1990, la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud  eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. En su momento, sin dudas fue un hito.Sin embargo, el balance hoy sigue siendo de muchas deudas con las minorías sexuales. No tenemos una sociedad diversa y tolerante, más bien uniforme y conservadora, al menos en Chile. Otros países han demostrado mediante sus legislaciones una mayor apertura hacia ellos. Sin embargo, aun así, carecen de otros caminos para tener una tolerancia total.El objetivo de este día es para coordinar cualquier acción que sirva para denunciar la discriminación que sufren, generar mayor conciencia y avanzar en derechos.Uno se pregunta, ¿cuál es la amenaza?, si ellos al contrario, aportan a una sociedad más tolerante y diversa, abren otros escenarios para la educación que necesita la sociedad. Aportan además con el fortalecimiento de la democracia.El precandidato presidencial de Chile Vamos, José Antonio Kast plantea erróneamente la “dictadura de los homosexuales”, cada vez que se horroriza de sus marchas, de sus posiciones y exigencias. Lógico es que se asuste, porque, para que lo sepa, ellos con estas marchas buscan sólo llamar la atención para tener más derechos frente a una sociedad que pretende invisibilizarlos. Sólo buscan igualdad de derechos, no que sean todos como ellos.   Es más, se ha comprobado que en los homosexuales que adoptan hijos, sus hijos no son más ni menos que los hijos de heterosexuales, al contrario, tienen un mayor grado de apertura y tolerancia. La familia y sus valores deben estar protegidas por el Estado. Familia no tiene que ver con determinada orientación sexual, cosa material u objetos, sino directamente con la acción voluntaria de personas que simplemente quieren bienestar y se quieren. Ya aprobamos el Acuerdo de Unión Civil, que ha permitido que muchas familias regularicen su régimen patrimonial, situación hereditaria, previsión y seguridad social, una gran ventana para todos, aunque en un futuro no tan lejano, espero, podamos abrir una puerta para que convivamos con nuestras diferencias.