Septiembre es la fecha que nos ha propuesto la Presidenta Michelle Bachelet para comenzar un proceso constituyente, el que permitirá contar con una nueva carta fundamental para Chile. Pero quiero ser claro en que esta nueva constitución, a diferencia de la que hoy tenemos, estará basada en una amplia deliberación ciudadana, esperamos que todos los chilenos participen en este proceso para que pueda culminar con un gran acuerdo nacional 
Si bien, puede que se generen diferencias en la forma en cómo se llegará a lograr este objetivo, siento que todos estamos de acuerdo que el país debe y necesita contar con una nueva carta magna, que nazca de la voz de ciudadanía en democracia. 
La Presidenta, ya descartó que se parta con un plebiscito, pero, hay que ser claros, en que no lo rechazó como una opción que se pueda considerar más adelante, cuando ya se tenga un texto que haya sido objeto de un amplio debate ciudadano y de una amplia participación. En este contexto, esta semana el Comité Político inició un proceso de diálogo con distintos actores y sectores para determinar el carácter y naturaleza de este proceso constituyente. El resultado de estas consultas y propuestas van a ser entregados nuestra mandataria para que ella defina la hoja de ruta a seguir y lo pueda dar a conocer al país.
Ya proponernos el desafío de contar con una nueva Ley Fundamental para Chile, tomando en serio la opinión de los ciudadanos, es una tremenda oportunidad, dada la situación de extraordinaria desconfianza en las instituciones democráticas que estamos atravesando. Es un momento, para que todos, tanto la clase política como   las elites, vuelvan a tener una relación de cercanía con la gente. Sin duda, es parte de un proceso que necesitamos.
Una nueva constitución va a ser una realidad durante este Gobierno. El proceso constituyente es algo que no se puede poner en duda y que debe ser abierto, democrático y participativo.

Otras columnas de este autor

 

 

 

Columnistas

X