nos hemos esforzado porque el congelamiento de las tarifas del agua potable sea una constante en el tiempo y que signifique un alivio en el presupuesto familiar.No creemos en la buena voluntad de algunas  empresas sanitarias, que por condiciones determinadas presionan por alzar las tarifas  a costa de miles de hogares de nuestro país y la región.Es por eso que estamos presentando un  proyecto de ley que obtuvo favorable acogida en la Comisión de Recursos Hídricos. Se trata de buscar un mecanismo permanente que garantice el congelamiento de las tarifas.Estoy seguro de que la iniciativa tendrá un buen destino en la sala, una vez que lo hayamos aprobado en lo particular, y luego en lo general, para consolidarlo como un criterio permanente.Queremos  que sea  un mandato legal, expresada en una ley que establezca en forma prístina que el precio que se pagará por el agua sea justo y adecuado.Deseamos que este proyecto se financie con el 55% de las utilidades que obtienen las sanitarias por los negocios no regulados o extras, que son aquellos que tratan con las empresa mineras para evacuar las aguas industriales a través del alcantarillado, cuya instalación ha sido financiada por todos los usuarios y del que se carga un ítem en cada boleta.Sumamos  a lo anterior las asesorías que deben realizar a los Comités de Agua Potable Rural (APR),  que no siempre se ejecutan  en toda su magnitud y permanencia, según las denuncias de los propios dirigentes de los trabajadores de nuestros campos.El agua es un bien de consumo social y humano y como tal debe tener otro tratamiento, no puede  estar sujeto a las leyes del mercado, porque aquello agrede a lo más sustancial de la existencia humana.El agua es una parte fundamental y definitiva en la vida de las personas como también de su entorno. Y su tratamiento debe tener esa importanciaHemos emprendido esta iniciativa en el marco del anuncio gubernamental respecto a que la Superintendencia de Servicios Sanitarios logró un acuerdo tarifario con media docena de empresas para congelar las cuentas del agua hasta el año 2021, y que beneficiará a cuatro millones de clientes. Entre ellas está la Región de Coquimbo.