Cuando faltan solo tres semanas para la segunda vuelta, el esperado Guillier – Piñera, ambos  candidatos están en plena faena para captar los votos y así  cruzarse la banda presidencial, en donde las ofertas son los “ganchos” más usados, terminaré con esto, aumentaré al doble, reduciré a cero, condonaré todo y otras más, promesas más, promesas menos, lo preocupante es que La Receta que ocupan es la mezcla de la conocida regla… “El fin justifica los medios”, con “la  muy mala memoria de los chilenos”, no la RAM, sino la del pasado reciente, más  “el paupérrimo estudio de cada candidato” por parte del electorado, más bien fundan su voto en tincadas u “ofertones de campañas electorales”, más  “la inexistencia de un control estricto para las promesas de cada candidato”, que no trepidan en echar a volar la imaginación, superando al mismísimo Julio Verne, ni hablar de preocuparse de costos involucrados, de daños a terceros ó efectos colaterales, todo vale, además si las cosas se les complican con alguna promesa en particular, simplemente se impone… la vuelta de carnero y aquí no ha pasado nada y como colofón se tiene la manera de como cada partido “negocia los votos de sus partidarios”, como que fueran ovejas de su rebaño, la mal llamadas “ordenes de partido”, todo esto junto,  bien revuelto y servido en frio es lo que le permite a la Familia Política & Asociados seguir manejando los destinos de los aún dormidos chilenos que siguen  esperando equivocadamente al Viejo Pascuero en la noche del  17 de diciembre  cargado con todos los  regalos prometidos por su candidato durante la campaña…, solo como consejo, no vote por quién más le promete, porque será quién más lo decepcione

Luis Enrique Soler Milla

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