• Fotografía referencial
Crédito fotografía: 
Cedida
Un paciente con altos índices de apneas del sueño, es equivalente en riesgo, a un conductor en estado de ebriedad.

Este viernes se conmemora el Día Mundial de las Víctimas de Accidentes Viales, situación que nos invita a reflexionar sobre el cuidado a la hora de manejar y trasladarnos de un lugar a otro. Según las últimas cifras entregadas por la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset), durante 2008 y 2018 hubo más de 6300 accidentes de tránsito causados por problemas de sueño, cansancio o fatiga, de los cuales resultaron más de 290 personas fallecidas.

Ante esto, Pedro Moya, neurólogo de Clínica Somno, explica que es fundamental trabajar la prevención de este tipo de siniestros, comenzando por educar a la población sobre los trastornos del sueño, especialmente a quiénes se movilizan en automóvil y a las instituciones que se dedican al transporte de pasajeros.

“Estamos frente a una realidad preocupante, sobre todo porque frecuentemente diagnosticamos apnea del sueño en choferes que clínicamente no están en condiciones de conducir”, explica Moya. Por su parte las empresas de transportes se vuelven un foco importante para este tema, al no contar con una normativa que los obligue a diagnosticar y tratar este tipo de patologías y donde gran parte de los accidentes son causados por apneas del sueño.

Síntomas como la somnolencia durante el día, roncar por la noche, padecer insomnio o sufrir ahogos nocturnos, podrían ser algunos de los indicadores para ir a visitar a un especialista. “Un buen estudio del sueño permite entender el origen de los trastornos y darle una pronta solución. Esto, hace que la persona vuelva a descansar de noche, sin fármacos, recuperando su calidad de vida y obteniendo una mejor actividad diurna,” detalla el neurólogo de Clínica Somno.

El examen para diagnosticar la apnea del sueño es la polisomnografía. Este estudio se realiza mientras la persona duerme y mide diferentes factores que permitirán detectar si existe este tipo de trastorno. Posterior a esto, se pueden llevar a cabo múltiples tratamientos que van desde hacer deporte, tener una correcta postura al dormir, realizar ejercicios miofuncionales (fonoaudiólogo), tratar el reflujo gastroesofágico, realizar cirugía de nariz o faringe, maxilofacial, hasta la terapia de CPAP, un equipo que evita el colapso de la vía aérea mientras el paciente duerme.

 

Suscríbete a El Día y recibe a diario la información más importante

* campos requeridos

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

 

Radio elDía

 

 

 

 

Diario El Día

 

 

 

X