• En la imagen se muestra la inauguración, en marzo de 2018, del “El Altar” de Punitaqui, a la que asistieron autoridades de la época. La planta nunca habría estado funcionando, pese a esto se llevó a cabo el corte de cinta.
Crédito fotografía: 
Archivo
Las plantas mineras La Barba de Combarbalá y el Altar de Punitaqui, significaron una millonaria inversión, pero los pequeños productores mineros no han podido aprovecharlas debido a una serie de problemas. Seremi de Minería indica que las autoridades de la época inauguraron la planta de Punitaqui, pero esta nunca funcionó.

Se inauguraron con bombos y platillos, pero los pequeños mineros de Limarí todavía esperan poder contar con las plantas de “La Barba” de Combarbalá y “El  Altar” de Punitaqui para poder entregar su producción.

Los pirquineros indican que las millonarias inversiones en infraestructura que se realizaron en ambos proyectos, quedaron tiradas prácticamente sin uso tras una serie de problemas.

En Combarbalá, la planta fue instalada en la compañía Minera Barba, se inauguró en el año 2017 con la presencia de la entonces ministra de Minería, Aurora Williams quien destacó la necesidad de contar con este Poder de Compra en la localidad limarina, que evitaría a los mineros trasladarse a ciudades como Ovalle e Illapel para vender sus minerales sulfurados y oxidados, entre otros.

Pero los productores por muy poco tiempo pudieron hacer uso, primero porque la torre de muestreo estaba mal diseñada, luego se registrarían diferencias entre la empresa y los productores mineros por el funcionamiento, y finalmente se generaron discrepancias entre ENAMI y la empresa maquiladora que cerró el poder de compra.

Al respecto, el seremi de Minería, Roberto Vega, indicó que este poder de compras de Combarbalá era operado por terceros, proyecto que fue suplementado con recursos del erario fiscal por montos de 250 millones de pesos para la compra de una torre de muestreo.

“Cuando se inauguró la planta de Punitaqui se hizo una muestra  y no tenía conexiones. Uno veía un molino que daba vuelta pero no procesaba mineral”, Roberto Vega, seremi de Minería

“Estos fondos fueron entregados y pagados con fecha anterior al 9 marzo de 2018, y se realizó una investigación al respecto.  Cuando recibimos el gobierno indagamos el tema y la toma de muestreo de la planta no funcionaba. Nos tocó ponerla en operación, lo que recién se logró en el mes de junio del 2018 y operó con normalidad este poder de compra por 6 meses. Luego debido a conflictos entre la Enami y la empresa Minera Barbas,estos últimos  no siguieron recibiendo los minerales.  Esperamos que se solucione y se dé uso correcto a esa torre de muestreo de 250 millones de pesos comprada con recursos públicos y que pertenece a la Asociación Minera de Combarbalá” indicó la autoridad.

Planta el altar

Otros de los proyectos destinado a los pequeños mineros que nunca funcionó, fue el realizado en el valle del Sector “El Altar“ en la comuna de Punitaqui, correspondiente a una planta gravimétrica de procesamiento de oro.

Esta planta inaugurada, el 11 marzo de 2018, con fondos del Programa Presidencial de Gestión Territorial para las Zonas Rezagadas, el cual constituyó la “Mesa Minera” y generó un Programa FNDR proveniente del CORE Región de Coquimbo, el cual buscaba reactivar la minería en menor escala a través del mejoramiento de los procesos productivos tanto de explotación como del procesamiento de minerales.

Los representantes de los mineros sostienen que se inauguró, prácticamente, en el último día del gobierno de Michelle Bachelet, y que no contaba con la implementación necesaria para funcionar.

250 millones de pesos fue el costo de la torre de muestreo de la planta La Barba de Combarbalá.

Carlos Galleguillos, presidente de la comisión de minería del CORE,  reconoce que la planta de Punitaqui en su inauguración fue prácticamente un show .

“Esta planta nunca funcionó, trajeron a las autoridades para cortar la cinta y nunca operó. No estaba funcionando e igual hicieron la ceremonia de corte de cinta y todo” indicó el CORE.

Galleguillos sostiene que han tenido una serie de reuniones con el Sindicato de Pirquineros de Punitaqui para buscar una solución y ponerla en funcionamiento en el menor tiempo posible.

“Esta planta se trasladaría a otro sector, quizás a Andacollo. Cuenta con toda la implementación por lo que es pescar esta estructura y moverla algún lugar para que comience a funcionar”.

Galleguillos señaló que lo que pasó con esa planta es que hubo problemas con el agua e intereses de otros grupos mineros y no pudo comenzar a operar.

 Roberto Vega indica que cuando les tocó asumir el Gobierno al poco andar  se dan cuenta de que la planta de Punitaqui no funcionaba y tenía un comodato por vencer y que no cumplió las expectativas que tenían los mineros en su oportunidad.

“La planta de Punitaqui  había sido  recepcionada y no había mucho que hacer, no había garantías comprometidas. Lo que si logramos que terminaran la planta ubicada en Canela, con los estándares que habían sido establecidos por la administración anterior los que claramente no permitían que tuviese una operatividad, frente a eso y a solicitud de los mineros, suplementamos $115 millones la planta de Canela para tenerla en las condiciones mínimas de funcionamiento, ahora está funcionando”

Vega sostiene que respecto a la planta de Punitaqui no han podido destrabar el lugar indicado donde pueda ser ubicada.

“Surgió la idea de Andacollo, pero las plantas no pueden trasladarse fuera de los lugares que fueron autorizadas, porque los recursos que se aprobaron son de Zonas Rezagadas, suplementados con fondos del Gobierno Regional, por lo tanto, la inversión en estructura están destinados para Combarbalá, Punitaqui, Monte Patria y Canela”.

El seremi manifestó que se han resguardado todos los bienes físicos que contempla el proyecto.

“Estos proyectos como el de Punitaqui y Canela nacieron con un déficit en su implementación, es decir, son más cara de los fondos que tenían. Cada una es una inversión de unos 210 millones de pesos y ellos tenían $80 millones, esto les permitía cubrir los “fierros”, pero lo más caro son el montaje y el diseño”. Indicó Vega

Agregó que por ahora están trabajando con la Compañía Minera El Delirio para obtener un comodato.

“Gestionado este lugar, vamos a tener que pagar el traslado, instalación y actualización de la planta. Esto lo tenemos contemplados para junio del 2022”, finalizó la autoridad.

 

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