• El proyecto había iniciado ya su proceso licitatorio y restaba conocer sólo cuáles serían las empresas que serían invitadas a participar, pero de eso han pasado ya 2 años.
    El proyecto había iniciado ya su proceso licitatorio y restaba conocer sólo cuáles serían las empresas que serían invitadas a participar, pero de eso han pasado ya 2 años.
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El Día
Para las autoridades, el anuncio de la construcción del paso Cristo Redentor no hizo más que ratificar el poco interés que existe desde los gobiernos de Chile y Argentina de priorizar la obra binacional en la cordillera de Elqui, pues se suma a las declaraciones del MOP de que se deben hacer nuevos estudios y que su costo sería hasta 3 o 4 veces mayor que el presupuestado.

El pasado 18 de julio el ministro de Transportes de Argentina, Guillermo Dietrich, anunció que el 2020 se iniciarían las obras para crear un nuevo túnel en el complejo fronterizo Cristo Redentor, en la provincia de Mendoza.

En una primera etapa, se considera la reconstrucción del túnel ferroviario “Caracoles”. El secretario de Estado trasandino indicó que las obras demandarán una inversión de US$325 millones, mientras que se proyecta una segunda etapa cuyo costo ascendería a US$425 millones, con lo que totalizaría US$750 millones, los que en su totalidad serían financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La noticia volvió a encender las alarmas en la Región de Coquimbo y en San Juan, toda vez que desde hace algunos años se viene señalando que el paso fronterizo que corría con ventaja en ambas naciones para ser ejecutado era el túnel de Agua Negra, obra de 13,9 kilómetros que estaría emplazada en la codillera de Elqui y conectaría a ambos territorios. Esto daría cuenta de que, pese a haber avanzado en su proceso previo a la licitación y a contar también con el apoyo financiero del BID, ya no sería prioritario.

“No se entiende que con un proyecto terminado no sea una obra que esté generando expectativas a futuro”, Sergio Uñac, Gobernador de San Juan

Así lo estaría reconociendo el propio gobernador de San Juan, Sergio Uñac, quien tras conocer el vamos al proyecto mendocino manifestó que “obviamente parece que es poco tenido en cuenta”. La autoridad del vecino país dijo no entender la determinación, pues Agua Negra “ya está financiada por el BID, no tienen que poner plata los gobiernos, la tasa de interés de retorno es razonable. No se entiende que con un proyecto terminado no sea una obra que esté generando expectativas a futuro”.

En todo caso, recalcó que “nunca voy a bajar los brazos por Agua Negra” y dejó entrever que esto podría cambiar con las elecciones en el mes de diciembre “y por ahí quienes vienen tienen muy en cuenta una obra que no solo beneficia a San Juan, sino también a todo en centro argentino, Uruguay, Paraguay y al sur de Brasil”.

Otro que alzó la voz con este anuncio fue el exgobernador de San Juan y actual diputado Nacional, José Luis Gioja, quien definió el freno de Agua Negra como “una irracionalidad política".

El parlamentario manifestó en medios argentinos que "está bien que hagan la obra en Mendoza, pero que no nos molesten a nosotros". En este sentido, agregó que "el túnel tiene crédito otorgado, el proyecto terminado y empresas para precalificar, pero estos dos presidentes (Macri-Piñera) acuerdan no hacer Agua Negra", afirmó, reconociendo también el freno del proyecto.

Además, acusó a la Cancillería Argentina de desentenderse del problema. "No ha hecho ningún planteo ante lo que dijo la EBITAN de Chile, que tienen que revisar el proyecto". El diputado insistió en que "el BID no presta financiamiento si sus técnicos no revisan el proyecto y ahora parte de esa plata va a ir a Mendoza".

¿En que quedó el proyecto?

La construcción del túnel de Agua Negra es un proyecto del que se ha hablado por décadas en la región, pero a partir de 2015 comenzó a cobrar fuerza la idea de concretarlo. En diciembre de ese año el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunciaba que concurriría con los recursos para llevar adelante la iniciativa, hecho que por primera vez dio certezas de que se podía llevar a cabo, pues con ello se derribaba una de las principales dificultades: el financiamiento.

En abril de 2016 el BID ratifica esta intención y volvió a dar una señal de respaldo a la infraestructura binacional. En Washington, EE.UU, los ministros de Hacienda de ambas naciones firmaron un acuerdo para su financiamiento y, además, la entidad crediticia indicaba que efectuaría un primer desembolso de 40 millones de dólares, repartido en partes iguales entre ambos países.

1500 millones de dólares es la inversión que requerirá este proyecto y que será financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En diciembre de 2016, fue la propia entidad financiera la que, a través de un comunicado de prensa, informó que efectivamente aprobó un préstamo que permitiría poner en marcha la licitación del proyecto del túnel binacional “este túnel representa una pieza clave en la mejora de la integración comercial entre ambos países y con el resto del Mercosur a través del nuevo corredor bioceánico que conectará el Atlántico con el Pacífico desde Porto Alegre (Brasil) hasta Coquimbo (Chile)”, indicaba el documento.

Se dijo que el Programa de Estructuración del Túnel Internacional Paso de Agua Negra (PETAN) consistía en dos préstamos de cooperación técnica simultáneos de US$20 millones, uno para Argentina y otro para Chile, ambos con un período de ejecución de dos años. Financiaría actividades de estructuración y preparación del proyecto, asistencia a las autoridades de ambos países incluyendo asesorías legales, técnicas, ambientales y de fortalecimiento institucional, así como los diseños de ingeniería finales del túnel.

“Es el primer programa de apoyo del BID a Argentina y Chile en la preparación a una serie de operaciones de préstamos relacionadas con esta obra, ya que la construcción del túnel incurrirá en costos estimados en US$1.500 millones a lo largo de un plazo de ejecución de ocho años y medio”, puntualizaba.

Todo estaba listo

Con el respaldo del BID, el proyecto tomó fuerza. Tanto así que durante el gobierno anterior se inició el proceso previo a la licitación. De hecho, el 16 de octubre de 2016 se convocó a firmas o consorcios internacionales que desearan participar del proceso licitatorio de la obra a presentar sus antecedentes. De todas las que concurrieran, se haría una selección y, las que cumplieran con ciertos requisitos técnicos y económicos claves, serían las que pasarían a la siguiente fase.

En mayo de 2017 se anunció que finalmente fueron 10 los consorcios que mostraron interés. Estos están constituidos por 26 empresas de diferentes países, principalmente de China, España, Argentina, Suiza, Italia y Chile. Luego de eso, quedaba por saldar cuáles de ellas son las que serán invitadas a presentar las ofertas técnicas y económicas. Tras este análisis, se conocería la que tendrá la misión de levantar la obra binacional. Pero el tiempo pasó y finalmente quedó solo hasta aquí.

Nuevos antecedentes

En abril de este año y cuando comenzaron a surgir las primeras suspicacias por el retraso en el anuncio de la licitación, surgió una noticia que encendió la primera luz de alerta. Desde el Consejo Regional, a través de un comunicado de prensa, se informó que en una reunión que sostuvieron con el coordinador del Departamento Internacional del MOP, Rigoberto García y Matías Egaña, miembro de la recién creada División de Túneles, se les anunció que esta cartera contaba con un informe que planteaba que existían dudas técnicas respecto a materias de geología e hidrogeología, razón por la cual los plazos y presupuestos deberán ajustarse y que se entregarían nuevas conclusiones para hacer el proyecto “más económico y seguro”.

"Está bien que hagan la obra en Mendoza, pero que no nos molesten a nosotros", José Luis Gioja, Diputado nacional de Argentina

Esta noticia trajo a la región al gobernador de San Juan, Sergio Uñac, junto a su ministro de Infraestructura, Julio Ortiz Andino y otros representantes de la vecina provincia, quienes expusieron sus planteamientos asegurando que ya se han realizado todos los análisis que se requieren y que de hecho esta provincia trasandina había invertido cerca de US$ 43 millones en esta materia. Para ello, habrían sido asesorados por especialistas a nivel internacional, quienes habrían recomendado que los estudios geológicos e hidrológicos pueden ser desarrollados por la misma empresa que se adjudique la licitación, a medida que se desarrollen los trabajos.

La fotografía refleja la preocupación del gobernador de San Juan, Sergio Uñac y el ministro de Infraestructura, de esa provincia, Julio Ortiz Andino, cuando conocieron de parte del Core la existencia del estudio del MOP. FOTO EL DÍA

El MOP reafirma inquietud

Hasta ese momento la discusión se dio solo a nivel local en Coquimbo y San Juan. Pero en entrevista con El Día, el entonces ministro de Obras Públicas, Juan Andrés Fontaine, salió a ratificar la información. 

“Este informe es un paso necesario, nosotros somos un gobierno serio, un país serio y no nos embarcamos en un proyecto de la envergadura de un túnel binacional sin tener un análisis muy acabado de su factibilidad técnica y económica”, dijo en ese momento.

La autoridad recalcó además que “hemos detectado que las condiciones geológicas del sector del túnel hacen pensar que el costo de la inversión es entre 2 y 3 veces superior a lo que se había previsto inicialmente y además hay riesgos importantes de explosión de roca y cosas de ese tipo. De manera que eso es lo que queremos comunicar en detalle, en la reunión de Ebitan para efectos de discutir allí que alternativas podemos tener”. Dicha reunión se esperaba para junio, pero no se concretó.

13,9 kilómetros es la extensión que tendría el túnel de Agua Negra, que unirá a la región de Coquimbo y la provincia de San Juan, a través de la cordillera de Los Andes.

En el intertanto, desde la provincia del vecino país comenzó a circular una nota de prensa de Canal 13 de San Juan en la que indican que tuvieron acceso a información exclusiva que señalaría que el MOP suspendería definitivamente el proyecto y que incluso se estarían analizando otras alternativas de paso fronterizo, como La Chapetona, en Monte Patria.

Con este escenario se encontró al asumir su cargo el actual ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno, también conversó con El Día respecto a al túnel y volvió a reiterar que las definiciones respecto del proyecto se sabrán solo en la reunión de la EBITAN.

“No depende del ministerio ni del gobierno ni del Presidente, sino que de la Entidad Binacional Túnel de Agua Negra (EBITAN), porque esto es un tema en que para cualquier cosa se requiere la voluntad de ambos países y una apreciación técnica compartida entre ambos países”, precisó.

Tensa espera

Lo que resta ahora es esperar entonces los resultados del encuentro que realice la EBITAN, que deberá convocar Argentina. En esta instancia se aclararía definitivamente el contenido del mencionado estudio del MOP, lo que dará luces de si el túnel de Agua Negra seguirá en la agenda gubernamental de ambas naciones o si se requerirá su aplazamiento. 

Características

El túnel de Agua Negra es una obra de 13,9 kilómetros que tendrá 2 tubos de circulación, uno de ida y uno de vuelta. Su inversión de estima en 1.500 millones de dólares, los que serán aportados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Una vez en funcionamiento, se proyecta un flujo diario de 2.200 vehículos, el 70% de carga, según los estudios de pre inversión.

 

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