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El Mercurio / Referencial
Entre enero y agosto del 2018 se registraron 39 casos, mientras que este 2019, en el mismo lapso, ya van 55, un aumento que preocupa, sobre todo porque entramos a los últimos cuatro meses del año donde se produce un 44% de las tragedias de este tipo.

La primavera se acerca. Colores, mariposas y flores parecieran reinar en el ambiente en esta época donde el sentimiento de felicidad suele acrecentarse para la mayoría de las personas. Pero lamentablemente, no todos pueden disfrutarlo. Por diversas razones, para algunos, esta época del año resulta ser la más oscura de todas e incluso, los niveles de desesperación los llevan a tomar la terrible decisión de quitarse la vida. 

No es un mito

No se trata de un invento hollywoodense, ni un recurso literario en los cuentos de príncipes y princesas. Está demostrado de manera científica que los suicidios estacionales existen y que aumentan particularmente en la época primaveral. 

Para muestra un botón. Tomando como referencia la Región de Coquimbo, tenemos, por ejemplo, que el año 2018 se registraron 70 suicidios, 39 entre enero y agosto, es decir, en ocho meses, mientras que el resto, 31 (44%) tuvieron lugar durante los últimos cuatro meses del año, entre septiembre y diciembre (ver infografía). 

El aumento en la zona

La tendencia se mantiene más o menos similar en las temporadas anteriores. Lo que llama la atención, eso sí, según indica el director regional del Servicio Médico Legal, Jorge Díaz, es el aumento que hemos tenido este año en la zona, donde entre enero y agosto ya se cuentan 55  suicidios mientras que el año pasado a la misma fecha –como ya consignamos- sólo iban 39. “Es un número alto, y evidentemente que preocupa, pero no es posible anticipar el resultado total del año, porque hay mucha variabilidad mensual”, sostiene Díaz. 

En el desglose, el médico también, con los informes del 2018, precisó que la edad media en que las personas toman esta trágica decisión es entre los 20 y los 40 años; que el individuo con menor edad que se quitó la vida tenía 12 años, mientras que el mayor 86, y que siguen siendo los hombres los que lideran este triste ranking, con 63 casos, versus 7 eventos con mujeres como protagonistas.

“Esto tiene que ver, la mayoría de las veces, con que los hombres no piden ayuda. En general, las mujeres tienen una mayor propensión a reconocer que tienen un problema y por ende a tratarse”, consigna el médico. 

La triste primavera

Pero volvamos al punto: La primavera y la depresión que paradojalmente florece en algunos, cuando en otros, florece la felicidad. ¿Por qué se produce esta paradoja? Aquello tiene un sustento científico, que incide en las personas que ya vienen con un trastorno en el estado de ánimo o con una depresión no tratada. Así lo explica Tomás Baader, director de la Alianza Chilena Contra la Depresión.

“Hay factores implicados en esta estacionalidad de depresión primaveral. Habrían condicionantes genéticas y cambios en el foto periodo (duración del día versus la noche) e intensidad de la luz que actuarían como gatillantes ambientales en el cambio del ánimo, involucrando a los ciclos circadianos que regulan los procesos hormonales del sueño, vigilia, apetito y ánimo en seres humanos y también animales”, consigna el psiquiatra. 

Eso desde el punto de vista netamente biológico, pero el factor psicológico y psicosocial, sigue jugando un papel preponderante en las depresiones. “Aterrizando un poco el tema, si yo como una persona que tiene depresión, veo que a mi alrededor todo está más alegre, todo está mejor y yo sigo estando peor, eso induce a que se incremente mi estado depresivo y se resalta en términos conductuales”, manifestó Baader. 

Causas probables

El suicidio siempre viene precedido de una fuerte depresión, y los factores que pueden incidir, mayoritariamente en estas fechas, en que la persona tome la drástica decisión varían según su edad, condición social y red de apoyo, tal como lo sostiene el psicólogo clínico Gustavo Fierro.

“Primero, decir que la depresión estacional se da porque la persona está en un estado de ánimo tan bajo que el hecho que contraste con la naturaleza, lo hace sentir peor. Ahora, bien, no todas las personas van a llegar al suicidio, y lo que yo pondría en primer lugar para prevenirlo es tener una red de apoyo. Alguien que está solo, no podrá salir de ese estado en que ve todo gris, y ve como su única salida es terminar con su vida”, expresa. 

En relación a los grupos etarios, en los niños que tienen depresión, por ejemplo, el bullying en el colegio, o una separación de los padres pueden desencadenar una crisis que sea fatal. Mientras que en los adolescentes, y adultos jóvenes priman los temas amorosos y los problemas económicos según enfatiza el especialista.

“El tema, insisto, siempre va a depender de la red de apoyo que tenga la persona y de cómo ésta se relacione con su realidad. Si a una persona, entre comillas ‘normal’ le sucede una desgracia, esta desgracia no lo va a llevar a suicidarse, pero a otros que tienen una estructura de personalidad diferente le puede afectar tanto que termina quitándose la vida. Las causas son demasiado variadas”, sostiene Fierro. 

Las drogas

Desde Senda, la directora regional Fernanda Alvarado, enfatiza en que el problema también les preocupa, sobre todo porque las drogas y particularmente las que tienen efectos depresores, inciden en la depresión y en los suicidios. De hecho, es común que los atentados contra la vida propia se produzcan bajo los efectos de alguna sustancia. En ese sentido, Alvarado precisa que existe una mesa de trabajo regional en donde se abordan estas problemáticas.

“Tenemos una mesa regional liderada por la seremía de Salud, y nosotros como Senda estamos también enfocados en la prevención, por los casos que estén relacionados con las drogas.  El mensaje que nosotros le damos a los padres es estar siempre alertas a la señales que puedan dar los jóvenes, principalmente en la adolescencia que es una etapa muy compleja, donde se puede originar algún tipo de consumo, que, en determinadas personas con problemas de depresión, pueden llevar a tomar una mala decisión”, puntualizó Alvarado. 

La mirada de los medios

El cómo comunicar los suicidios a la opinión pública es un tema de discusión. Por un lado, y durante mucho tiempo los especialistas hicieron el llamado a no dar cobertura a estos episodios ya que se podría producir un efecto cadena. Pero ahora la mirada parece haber cambiado. Así lo consigna desde la academia el psiquiatra Tomás Baader, quien incluso, enfatiza en que se hace necesario que los medios contribuyan en dar a conocer la información, pero con altura de miras.

“Todo medio de información tiene un impacto, desde luego que se puede informar sobre los suicidios, el problema es la manera en que se cubre la noticia. Y en este sentido se plantean ciertas directrices, sin sensacionalismo, sin dar a conocer conclusiones simples de casos que evidentemente son complejos, sin descripción de métodos, ni lugares. Eso jamás. Sí, hay que decir permanentemente que la depresión es una problemática real de salud  pública, que hay temáticas que es necesario mejorar y que existen redes gubernamentales en donde un afectado se puede apoyar. En definitiva, en ningún caso esto se debe invisibilizar, sólo hay que tener cuidado”, sostiene Baader. 

Colegio de Periodistas y ANP

Tanto en el Colegio de Periodistas como en la ANP (Asociación Nacional de Prensa) hay coincidencia en que debe primar la entrega de la información, pero apegada a la ética y sin “glorificar” situaciones ni convertir tragedias en espectáculos públicos. 

La vicepresidenta nacional del gremio, Natalie Castillo, deja en claro que como Colegio, “los colegas pueden informar todo lo que está sucediendo, también los suicidios pero de acuerdo al código de ética que tenemos todos los profesionales de la prensa, que dice relación con el criterio al enfrentar noticias como estas que no sólo afectan la honra de la persona que tomó la decisión, sino también de las familias de estas personas. Entonces, se apela al criterio en el tratamiento de la información, que se informe el hecho, y no se haga promoción de éste”, puntualizó la profesional. 

Agregó que “nunca hay que vetar los temas”, y expresó que el rol de los medios en estos casos debe ser el de colaborar con la prevención. “No debemos hacer juicios de valor, porque el rol de los medios es otro, sobre todo si se trata de algo tan delicado como la salud mental y en general de la salud pública”, indicó. 

Desde la Asociación Nacional de Prensa (ANP) su presidente Juan Jaime Díaz tuvo una posición similar. Enfatizó en que los medios responsables “juegan un papel muy significativo en la sociedad actual, al entregar una amplia información en el tema del suicidio, por lo mismo la forma de informar tiene que ser mucho más cuidadosa. Así lo han señalado incluso desde la Organización Mundial de la Salud”, aseveró. 

Enfatizó en la importancia de los contextos, y que una información sobre suicidio nunca se debe dar de manera aislada. “No lo podemos señalizar como algo heroico, o con cierto romanticismo. No podemos glorificar, tenemos que sensibilizar sobre el tema, esa es una de las responsabilidades que tenemos los medios, informar siempre pensando en prevenir, para que los casos no se vuelvan a repetir”, concluyó Juan Jaime Díaz. 

 

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