Durante la mañana de ayer se desarrolló un nuevo Comité de Crisis en dependencias de la Intendencia de Coquimbo, esta vez en el salón Gabriel González Videla, más amplio que otros donde se han llevado a cabo estas instancias, puesto que el énfasis estaba puesto en dar a conocer nuevas medidas y proyecciones epidemiológicas a los medios de comunicación, que fueron convocados para la ocasión.
En la oportunidad, se realizaron una serie de anuncios para seguir abordando el retroceso, en el marco del Plan Paso a Paso, que hoy afecta a las 15 comunas de la Región de Coquimbo. Además, esto ocurre en el contexto de que 40 mil permisos de vacaciones tienen como destino la zona, situación que complejiza más el tránsito, principalmente por la conurbación, que ha mostrado la mayor alza de contagios por Covid-19 y ha incidido en el aumento de la positividad, que llega al 9%.
Acciones
El intendente de la Región de Coquimbo, Pablo Herman, en conversación con diario El Día, afirmó que se controlará el acceso a la Avenida del Mar. “Hay una gran cantidad de turistas que están llegando a la zona que se quedan transitando hasta las 22:00 horas, no respetando el toque de queda. Cabe destacar que esta medida no ha sido tan eficiente, entonces vamos a programar una fiscalización en el acceso para generar un plan de retiro anticipado de la gente, esperamos alrededor de las 20:00 horas”, precisó.
Por otra parte, el jefe regional anunció que se reforzarán las medidas de seguridad en las ferias libres. “Seremos más estrictos, y si es necesario y no se cumple con las medidas necesarias, vamos a clausurar. Y las que pueden funcionar, tendrán esa posibilidad si el municipio nos asegura que contarán con las medidas de seguridad que corresponden en materia de aforos. Hay una diferencia bien clara: al menos el Municipio de Ovalle trazó las calles para que la gente circule por donde corresponde, lo que no ha ocurrido en La Serena y Coquimbo, porque necesitamos que exista un orden y una organización mínima”, criticó Herman.
Por otro lado, “la toma de muestras PCR en la aduana de Pichidangui se realizará de manera aleatoria y voluntaria. El no exigirla a todos los turistas tiene una razón muy concreta, pues no busca generar un estado de falsa seguridad, porque puede ocurrir que sólo al día siguiente de tomado un examen y un individuo sale negativo, puede igualmente resultar positivo en otra instancia”, subrayó el intendente, afirmando que se busca “evitar a toda costa” llegar a una cuarentena, por lo que apeló a la “responsabilidad individual, porque muchos contagios parten en el contacto cotidiano”.
En el mismo sentido, el seremi de Salud, Alejandro García recalcó que la región está “en un momento de expansión acelerada” del coronavirus, lo que se traduce en que “el riesgo de transmisión va aumentando cada día” y las actividades sociales significan un mayor riesgo de contagio.
Los alcaldes, críticos
El alcalde de Coquimbo, Marcelo Pereira, aseguró que a los jefes comunales “se les debería tomar más en cuenta a la hora de definir estas determinaciones. Siento que nuevamente se están tomando decisiones que son centralistas al flexibilizar el acceso a las distintas comunas para poder vacacionar, y me hubiese gustado ser consultado para saber qué necesitábamos”.
Sin embargo, le parece bien que se tomen PCR en forma aleatoria, “Creo es una medida responsable, pero tengo discrepancias sobre el cierre de la Avenida del Mar, porque si se dio la posibilidad de facilitar la llegada de turistas, con el permiso de vacaciones, tampoco se les puede limitar el acceso a los sectores más atractivos, que son la Costanera y la Avenida del Mar. Y seamos sinceros, la fiscalización que se puede efectuar en el borde costero, va a resultar un tremendo fracaso”, agregó.
En tanto, alcalde de La Serena, Roberto Jacob, señaló que “no tengo información oficial sobre estas medidas, porque no he estado en esas reuniones. Por tanto, no sé fehacientemente que están pensando hacer, pero no estoy de acuerdo en que los PCR sean aleatorios y voluntarios, porque esa gente va a entrar a La Serena sin saber si está sano o está infectado. Es información importante, porque permite que en determinado caso sea devuelto a su región o sea trasladado a una residencia sanitaria. Por tanto, lo que hemos pedido es que se haga el PCR en su lugar de origen, 72 horas antes”, aseguró sobre una política que no lo deja para nada conforme y que, a su juicio, “llama a la confusión”.






