Paralelamente se realizan gestiones ante la Seremía de Salud para conseguir que el recinto cuente con resolución sanitaria, y permitir con ello la ejecución del paralizado proyecto de ampliación del camposanto.

Desde hace dos años que el cementerio municipal de Coquimbo presenta un total colapso y la falta de resolución sanitaria no permite ejecutar su ampliación. Por ello y como medida urgente, el municipio porteño comenzó un proceso de reducción de nichos para habilitar nuevas estructuras al interior del recinto, y enfrentar así la demanda existente y el creciente malestar de la comunidad.

Según registros el camposanto porteño posee una capacidad para 4.660 sepulturas, sumando otros 150 nichos que se han habilitado con el correr de los meses ante las continuas denuncias y reclamos de los coquimbanos, que al querer dar sepultura a sus deudos deben optar por otras alternativas. Dando cuenta así de esta problemática que afecta a muchas personas.

Paralelamente a ello, el año 2015 el municipio de Coquimbo adquirió un terreno colindante al cementerio para desarrollar el citado proyecto de ampliación, que permitiría habilitar alrededor de 1.500 sepulturas. Sin embargo, la misma conformación y distribución existente en el camposanto, su cercanía a zonas residenciales, la carencia de conexiones a la red de alcantarillado y el uso de sistemas de pozos para evacuar las aguas; no permiten que el recinto cuente con la resolución sanitaria que debe otorgar la Seremía de Salud para dar pie a la iniciativa.

Trabajos en marcha

No obstante y para entregar una solución en el corto plazo a la ciudadanía ante el colapso del camposanto porteño. El municipio ordenó reducir alrededor de 100 sepulturas con una data superior a los 100 años de existencia en el sector antiguo del cementerio de Coquimbo; las que fueron reubicadas en otro punto del recinto destinado para dicho fin.

Tras ello se concretará la demolición de estas estructuras y se dará paso a la edificación de nichos para resolver en parte el actual colapso. Mientras, se realizan las gestiones para destrabar el proyecto de ampliación que se requiere implementar. “Estamos realizando todo lo posible por continuar atendiendo la necesidad de la comunidad, y por ello se dio paso a un proceso para habilitar nuevas sepulturas. Mientras, estamos en constante diálogo con la Seremía de Salud para intentar flexibilizar la normativa y ampliar el cementerio”, precisó Juan Pablo Villa, administrador municipal (s) de Coquimbo. 

Coquimbanos

También al interior del camposanto se dialogó con los porteños respecto a la problemática existente, y la solución a corto plazo que entregará el municipio local. Quienes coinciden en la necesidad de habilitar un nuevo recinto en otro punto de la ciudad para dar una respuesta definitiva a las necesidades existentes.

Tal cual afirmó Gloria Castillo, pobladora del sector San Juan, en instantes      que junto su hija visitaba la sepultura de su esposo fallecido desde hace ya tres años. “Es una pena que las personas no tengamos como ser sepultadas junto a nuestros familiares, pero este cementerio no da para más y eso es evidente; creo que la solución pasa por un nuevo recinto y no por readecuar lo que ya existe”, señaló.

Símil impresión tuvo Marcelo Bravo, poblador del sector de Tierras Blancas que visitó a sus difuntos padres al interior del camposanto porteño, quien consignó que existe un terreno en Pan de Azúcar desde hace tiempo para que se haga un nuevo cementerio, “pero las autoridades no consideran esto o simplemente no quieren destinar recursos para ello”, aseguró  

La alternativa citada por este hombre es real, ya que la comunidad de Majada Blanca que se ubica en el sector Pan de Azúcar de Coquimbo, cedió un terreno al municipio para que concrete la habilitación de un parque cementerio. Propuesta que no ha visto avance al interior de la administración comunal. 

Problema de fondo

Como se indicó, la carencia de resolución sanitaria del cementerio de Coquimbo ocasionó que su ampliación no se pueda concretar, tal cual sucede en otras zonas de la región. Esto considerando que el colapso de estos recintos es transversal y que de 101 camposantos existentes, solo 8 funcionan dentro de la norma.

“Siendo esto propiciado por un reglamento sanitario de cementerios no actualizado y que data del año 1970, estando hoy obsoleto”, aseguró tras ser consultado Luis Henríquez, Secretario Comunal de Planificación de Coquimbo.

Así, el proyecto de ampliación del cementerio de Coquimbo necesita en la actualidad $600 millones para ser ejecutado, cuyo financiamiento en la no existe y legalmente la iniciativa no se puede concretar. Mientras, que la comunidad sigue esperando una solución, considerando que el cementerio Católico con capacidad para más de 10 mil sepulturas y que colinda con el camposanto municipal, también está colapsado. 

 

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