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Si bien cada persona reacciona de manera diferente frente a situaciones de estrés, desde el Servicio de Salud Coquimbo advierten que la rutina y el confinamiento podrían acrecentar el número de pacientes con esta afección en los próximos meses.

Una de las principales preocupaciones de los equipos de salud mental es sobre los efectos a corto y largo plazo que tendría la pandemia en la población, especialmente en la región, donde los contagios de Covid-19 no disminuyen y la cuarentena en La Serena y Coquimbo estaría lejos de acabar.

Sin embargo, antes de que se decretara confinamiento en la conurbación, la rutina ya había sido interrumpida, afectando a gran parte de la sociedad y no solo a quienes ya presentaban alguna alteración previa en salud mental.

Así lo explicó el jefe del departamento de salud mental del Servicio de Salud, médico psiquiatra Sebastián Prieto, quien señaló que la evidencia mostraba que la demanda en atenciones aumentaba terminando la pandemia o, en su defecto, en el peak de contagios, razón por la que se están preparando para dar una respuesta oportuna y asertiva a la ciudadanía.

“En términos estadísticos todavía no tenemos una cifra de incremento de tasas, porque no ocurre tan rápido, ocurre de manera paulatina. Hemos visto que la tendencia de consulta nueva tiene que ver con trastornos de la ansiedad asociados al encierro, a la dificultad económica” señaló.

Ahora bien, de acuerdo al último informe de la OMS, un 6,5% de personas mayores de 15 años en Chile sufre de trastornos de ansiedad, incluso más que de depresión (5%). Es por esta razón que los esfuerzos actuales de la red están enfocados en mantener la atención en pacientes con tratamiento y a prevenir la aparición de otro tipo de trastornos.

Respecto a lo primero, el compromiso ha apuntado a mantener la estabilidad de personas con algún tipo de trastorno mental o tratamiento en pandemia, los que se han visto alterados con los cambios en la rutina. Lo anterior con el fin de evitar descompensaciones y que sus cuadros de agudicen.

La estrategia se ha desarrollado mediante visitas domiciliarias y telemedicina a usuarios más complejos en temáticas de trastornos mentales. Asimismo el hospital de Coquimbo implementó durante la pandemia un turno de psiquiatras, lo que ha permitido dar cobertura a las urgencias de la red.

Las respuestas serían variables en las personas en relación a sus vulnerabilidades o cuadros de base. “Para algunos esto puede significar un episodio depresivo, para otros una serie de manifestaciones de la ansiedad, pueden ser trastornos ansiosos, pero también tipos específicos como trastornos adaptativos, que es casi un fenómeno normal que se puede dar en periodos difíciles y realidades nuevas”, explica el profesional.

Agregó que “en términos estadísticos lo que esperaríamos fundamentalmente son incrementos del trastorno de la ansiedad y del ánimo. Los factores son multicausales, donde el encierro y las consecuencias económicas son claves”.

Grupos críticos

“En general los grupos de mayor riesgo son los adultos mayores por la cantidad de morbilidades de otras enfermedades que van acumulando en el tiempo. A lo que se suman las condiciones precarias del punto de vista económico, que muchas veces vienen de la mano del abandono de sus familias”, puntualiza Sebastián Prieto.

El otro foco de riesgo serían los adolescentes, quienes dependerían mucho de su entorno y de las relaciones con su grupo social y familia.

“Cuando el confinamiento no se hace de manera saludable puede constituir un riesgo, especialmente cuando son familias con mayor grado de vulnerabilidad, donde hay historias de malas relaciones o incluso de violencia intrafamiliar. En esos casos, por supuesto que los riesgos van aumentando de acuerdo a las condiciones basales y económicas que les permitan cubrir sus necesidades”, argumenta.

Permisos en cuarentena

El profesional catalogó de positiva la medida que permitirá a partir de este martes la salida de niños, niñas y adolescentes en comunas en cuarentena. La iniciativa se suma a los permisos que ya habían sido otorgados a los adultos mayores.

 “Siempre la salud mental depende de estar vivos, entonces es importante que las salidas se hagan con responsabilidad para evitar contagios y que se tomen todas las medidas. En este periodo de cuarentena en especial, donde la gente se encuentra más recluida, liberar los permisos para estos grupos me parece súper seguro. De todas maneras va a tener beneficios desde el punto de vista de la salud mental”.

Preparación de la red

“Lo primero que estamos haciendo es ir contra la evidencia, tratar de mantener las atenciones de salud mental en un estándar bastante alto durante este periodo, intensificando nuestra capacidad de respuesta a nivel local e incluso domiciliario”, comenta el especialista.

Por otro lado, respecto a la preparación, Sebastián Prieto, jefe del departamento de salud mental del Servicio de Salud, sostuvo que están realizando una serie de capacitaciones a los equipos de salud, con el fin de mejorar la capacidad de respuesta de acuerdo a las necesidades de la población.

“Tuvimos una capacitación importante con un experto italiano y con un experto del ministerio sobre estrategias asertivas de trabajo de salud mental. Conocimos la experiencia que tuvieron en Italia con la pandemia y ahora estamos a punto de comenzar una capacitación en detección de estados mentales de alto riesgo en adolescentes”, concluyó.

 

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